Entre los proyectos del arquitecto italiano Renzo Piano se encuentra el Museo Pompidou en París. El edificio fue en su momento muy
innovador, y no estuvo exento de polémica. La estructura del edificio y sus conducciones, no
están ocultas, sino que forman parte de la imagen del edificio. La sensación es la de un objeto tecnológico o una factoría.
Piano ha diseñado también el nuevo edificio del New
York Times en Nueva York. Después del 11S. En su estudio previo llegó a la conclusión de que lo que los neoyorquinos necesitaban era confianza, Y en base a ese concepto diseñó el edificio.
Pero ¿cómo es el método de trabajo de Renzo
Piano?
‘No se puede ser arquitecto sin un
perpetuo trabajo de investigación de la realidad. Sin la actitud continua
y humilde de preguntar a las personas y a las cosas que
viven en un lugar...La lentitud forma parte del proceso. Te
reúnes con los que te encargaron la obra, con quién va a usarla y con tus colegas. Debes dejar que los
estímulos y la parte técnica
conversen, fluyan, reposen’ (El País-Babelia, 9/1/10)
Como vemos Piano investiga la realidad como punto de partida en su trabajo. Formula
preguntas. Pregunta a todos los implicados en el problema: a los usuarios, a los
clientes, a otros expertos, al propio equipo. El proceso es lento. Profundizar,
comprender, lleva su tiempo.
En el proceso de trabajo de R. Piano hay además un periodo de descanso,
un reposo. Él mismo nos indica su finalidad: para que fluyan las ideas, para entender
nuevas relaciones. Una suerte de conversación.
Observamos así dos interesantes actitudes
en la forma de trabajar de Piano. Por un lado una actitud activa, de interrogación, de preguntas, de investigación de
la realidad. Por otro, una actitud más próxima a cierta pasividad, a escuchar atentamente, de
aparente reposo, en la que deja que los datos y el conocimiento obtenidos, fruto
de esa primera acción investigadora, se relacionen, conversen, fluyan. Y den
lugar a nuevas ideas.